¿Cuándo debe operarse una hernia?

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Dr. Octavio López

Cirujano General y Bariatra

¿Es necesario operar todas las hernias?

Una de las preguntas más frecuentes de los pacientes es si una hernia siempre necesita cirugía. La respuesta depende del tipo de hernia, los síntomas y el riesgo de complicaciones. Sin embargo, en la mayoría de los casos, la cirugía es el único tratamiento definitivo, ya que las hernias no desaparecen por sí solas ni pueden corregirse con medicamentos, ejercicios o el uso de fajas.

Cuando una hernia comienza a causar molestias o aumenta de tamaño, lo más recomendable suele ser repararla de forma programada antes de que se convierta en una urgencia.

¿Qué sucede si una hernia no se opera?

Una hernia aparece cuando existe un punto débil en la pared abdominal que permite la salida de tejido graso o de una parte del intestino.

Con el paso del tiempo, ese defecto suele hacerse más grande, por lo que la hernia puede:

  • Aumentar de tamaño.

  • Provocar dolor cada vez más frecuente.

  • Limitar las actividades cotidianas.

  • Dificultar el trabajo o el ejercicio.

  • Incrementar el riesgo de complicaciones.

A diferencia de otras enfermedades, una hernia no cicatriza ni desaparece espontáneamente.

¿Cuándo está indicada la cirugía?

Generalmente se recomienda operar cuando la hernia:

  • Produce dolor o molestias.

  • Aumenta de tamaño con el tiempo.

  • Limita las actividades diarias.

  • Dificulta el trabajo o el ejercicio.

  • Presenta episodios repetidos de inflamación.

  • Existe riesgo elevado de encarcelamiento o estrangulación.

En estos casos, la reparación quirúrgica ofrece una solución definitiva y permite prevenir complicaciones futuras.

¿Y si la hernia no duele?

Algunas hernias son pequeñas y apenas producen síntomas.

En determinados pacientes, especialmente cuando la hernia es mínima y no ocasiona molestias, el cirujano puede recomendar vigilancia periódica.

Sin embargo, es importante recordar que la ausencia de dolor no significa que la hernia haya desaparecido ni que esté libre de riesgos. Muchas hernias aumentan de tamaño con el paso del tiempo y eventualmente requieren cirugía.

La decisión debe individualizarse considerando la edad, el estado de salud, el tipo de hernia y el estilo de vida del paciente.

¿Cuándo es una urgencia?

Una hernia requiere atención médica inmediata cuando presenta signos de encarcelamiento o estrangulación.

Debes acudir a urgencias si presentas:

  • Dolor intenso y continuo.

  • Un bulto que no puede regresarse al abdomen.

  • Enrojecimiento o cambio de color de la piel sobre la hernia.

  • Náuseas y vómito.

  • Distensión abdominal.

  • Fiebre.

Estas manifestaciones pueden indicar que el intestino ha quedado atrapado y ha perdido su irrigación sanguínea, una situación que requiere cirugía urgente para evitar daño intestinal.

¿Es mejor una cirugía programada o de urgencia?

Siempre que sea posible, es preferible realizar la reparación de manera programada.

Una cirugía electiva ofrece múltiples ventajas:

  • Menor riesgo de complicaciones.

  • Mejor preparación del paciente.

  • Procedimiento técnicamente más sencillo.

  • Recuperación más rápida.

  • Menor probabilidad de necesitar una cirugía más extensa.

En cambio, cuando la hernia se complica y requiere una operación de urgencia, puede aumentar el riesgo de resección intestinal, infección, estancia hospitalaria prolongada y recuperación más lenta.

¿Cómo se realiza la cirugía?

La reparación de una hernia puede realizarse mediante cirugía abierta o laparoscópica.

La elección de la técnica depende de factores como:

  • El tipo y tamaño de la hernia.

  • Si es unilateral o bilateral.

  • Si es una hernia primaria o una recurrencia.

  • Los antecedentes quirúrgicos del paciente.

  • La experiencia del cirujano.

En la mayoría de los casos se utiliza una malla quirúrgica para reforzar la pared abdominal y disminuir el riesgo de recurrencia.

¿Cómo es la recuperación?

La recuperación suele ser rápida.

La mayoría de los pacientes:

  • Regresa a casa el mismo día o al día siguiente.

  • Camina pocas horas después de la cirugía.

  • Retoma actividades ligeras en pocos días.

  • Regresa al trabajo entre una y tres semanas, dependiendo del tipo de actividad.

  • Reanuda el ejercicio intenso aproximadamente entre cuatro y seis semanas, siguiendo las indicaciones del cirujano.

Cada paciente evoluciona de forma diferente, por lo que el seguimiento médico es fundamental.

¿Se puede prevenir que una hernia empeore?

Aunque no siempre es posible evitar que una hernia aumente de tamaño, algunas medidas pueden ayudar a disminuir la presión sobre la pared abdominal:

  • Mantener un peso saludable.

  • Evitar el tabaquismo.

  • Tratar la tos crónica.

  • Controlar el estreñimiento.

  • Utilizar una técnica adecuada para levantar objetos pesados.

Estas medidas no corrigen la hernia, pero pueden reducir el riesgo de progresión mientras se programa la cirugía.

Conclusión

La mayoría de las hernias debe repararse mediante cirugía, especialmente cuando produce dolor, aumenta de tamaño o limita las actividades diarias. Operarlas de forma programada permite obtener mejores resultados y disminuye el riesgo de complicaciones graves, como el encarcelamiento o la estrangulación del intestino.

Si has notado un bulto en la ingle, el ombligo o cualquier otra zona de la pared abdominal, una valoración por un cirujano general permitirá determinar el momento más adecuado para el tratamiento.

No esperes a que una hernia se convierta en una urgencia. Tratarla a tiempo suele significar una cirugía más sencilla, una recuperación más rápida y una mejor calidad de vida.

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